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dissabte, 7 d’abril del 2012

TOTÓ VALLÈS MARTINI, RAMON BECH, JORDI ELIAS

Ahir el meu amic Ramon Bech em regalà i dedicà el seu llibre “Totó, Biografía de un payaso” publicat per la Colección Javier Sáinz Moreno, presentat en el marc del Festival Internacional de Circ Ciutat de Figueres celebrat aquest darrer mes de març.

Me l’he llegit d’una tirada, quasi dos-centes cinquanta immillorables pàgines dedicades exquisitament al que fou un excels pallasso durant cinquanta anys (s’inicià al seu barri d’Hostafrancs de Barcelona el 1946 amb dotze anys essent empresari de si mateix!), espectador infatigable del desaparegut Circ Olimpia i de tants d’altres, contractat per tots els millors circs europeus, amic dels nens (quina il•lusió li feia quan un nen li feia un petó!), profundament enamorat de la seva Rose-Marie amb qui compartí vint-i-quatre hores diàries durant quasi cinquanta anys, i gran amic dels seus amics, entre els quals el meu pare Jordi Elias, jo mateix, l’autor del llibre Ramon Bech, el seu company de trio Martini Juanito del Castillo i la seva família, en Genis Matabosch i en Marcel Barrera i tots els amants del circ de bona voluntat.

He explicat ja, algun cop per escrit, que els Germans Martini visitaven el meu pare a finals dels anys cinquanta. Les trobades tenien dues parts: la primera era seriosa, entre ells, tancats al minúscol despatx, una simple habitació del pis, des d’on el pare editava i escrivia la revista “Circo” al final dels anys cinquanta-inicis dels seixanta. Però al cap de molta estona, la porta s’obria i els meus germans i jo érem invitats a incorporar-nos a la conversa on els Germans Martini ens explicaven les paròdies que estaven preparant. Però no ho feien amb paraules sinó escenificant-les amb gestos i expressions facials que ens feien plorar de tant riure. I com en Ramon Bech explica puntualment, el meu pare els augurà en varis articles publicats a les pàgines de El Mundo Deportivo un futur esplendorós en el món del circ, com així fou i no podia ser d’altra manera, donada la gran professionalitat que posaven en assajar i estudiar el timing de les seves entrades i paròdies, estudiant els grans mestres europeus, començant naturalment pels locals i millorant tot el que els altres pallassos havien ja creat, sense mai simplement copiar.

Moltes vicisituts hagué de passar en Totó per tirar endavant la seva vida, professional i personal: canvis de països, d’idiomes, de psicologia individual i col•lectiva dels diferents públics (llatins, escandinaus, alemanys…), successius canvis de companys (uns més aportadors de talent que d’altres que foren exactament el contrari, fins a trobar la compenetració professional amb la seva Rose-Marie durant dècades amb qui ja compartia la vida personal i una filla, l’Alícia a qui tragué també a l’escenari quan calgué.

I ens deixà, de sobte, sense avisar, el setembre de l’any passat. El despedirem al Tanatori de Calella, on ens consolàrem mútuament tots els que l’estimàrem.
Al novembre acudirem a un acte a l’ajuntament de Cornellà on el recordàrem i ja en Ramon Bech ens anuncià el present llibre i algunes anècdotes de la seva creació conjunta amb en Totó i en Juanito ens explicà algunes vivències i paròdies que junts visqueren.

I ara aquest goig de llibre, emmarcat dins la col•lecció que Javier Sáinz Moreno ens complau a compartir juntament amb les Històries del circ a Mèxic i a Xile i les Memòries de la gran Pinito del Oro ja publicades i de gratíssima lectura.

I sobretot aquesta biografia de’n Totó, hem d’aprendre fins al moll de l’òs totes les seves virtuts humanes i professionals, com a part de la nostra memòria col•lectiva sense la qual no seríem més que animals.

Quim Elias

dissabte, 7 de gener del 2012

TOTÓ PER RAMON BECH

Manel Vallés . “HERMANOS TOTÓ”
Interesante articulo escrito por Ramón Bech, publicado en el mes de Diciembre
del 2010 en la revista Comentarios de Chapitó


Los payasos bebemos a diario de la fuente de la eterna juventud.

No envejecemos, es el público quien envejece.

Rodeados de niños día a día vamos rejuveneciendo.

Cada día me siento más niño… tanto es así, que ¡tengo miedo de coger el sarampión!

Son palabras de Manolo Vallés, un auténtico mito viviente del difícil arte de hacer de payaso. Nació en una época en la cual no era fácil sonreír. De hecho creo que vino al mundo con el firme propósito de arrancar sonrisas, puesto que desde aquel lejano 28 de noviembre de 1933, los que hemos tenido la suerte de verle actuar o de compartir momentos con él, hemos comprobado que la risa es más contagiosa que ninguna de las enfermedades.
Debía tener cinco años cuando en su primer día en la escuela, en lugar de sentarse en la silla lo hizo en el suelo, despertando la risa entre aquellos niños con los que compartía clase. Al ver como había conseguido dibujar sonrisas en rostros ajenos repitió la caída cosechando el mismo éxito, pero recibiendo a cambio el ingrato castigo decolocarse de cara a la pared. Muchos años más tarde, el 17 de noviembre de 2006cuando recibió la Nariz de Oro del Festival de Payasos de Cornellà del Llobregat, explicó la misma anécdota, preguntándose que le podía enseñar aquella pared y su ingeniosa respuesta fue que nada, ¡a menos que fuera una pared maestra!

A los diez años ya era un asiduo del escenario del teatro del Centro Católico del barrio de Hostalfrancs de Barcelona, pero fue dos años después, una vez curtido en papeles cómicos cuando debutó como payaso en la Fiesta Mayor de su barrio
junto con un amigo. Adoptaron el nombre de Toni y Totó superpayasos, empezando a hacer galas por toda Barcelona. Manolo estaba encantado puesto que podía hacer todas las diabluras que sus padres no le permitían y encima cobraba por ello, pero para su compañero de fatigas aquello no era más que un pasatiempo de adolescente y al cabo de unos años llegaron a un punto de difícil entendimiento, puesto que Toni no podía compaginarlo con su trabajo. Conocedor de que en aquella época todos los payasos eran musicales, Manolo hacía tiempo que había empezado a aprender solfeo y a tocar el clarinete. Una vez disuelto su dúo con Toni, Juan Pérez del Castillo (Juanito) compañero suyo en el Conservatorio del Liceu le propuso ser su carablanca y al no poder aceptar su ofrecimiento por tener que ir al servicio militar, acabó escogiendo como partener a otro compañero del Liceu llamado Ramón Planet (Rino). Los Martini nacían como un dúo de payasos y llegaron al trío después de que primero Ramón y luego Juanito fueran también a la mili. Entre los tres se fueron sustituyendo hasta que cumplidas sus obligaciones con el ejército pudieron empezar a prepararse para debutar como terceto. Entonces contactaron con Rafael Señalada, antiguo jefe de los payasos de soirée del Circo Olympia y después de que les aleccionara, empezaron a hacer bolos por los cines y teatros barceloneses. Pronto gracias a las gestiones de Perezoff fueron contratados por Cristóforo Cristo, debutando así en la pista de un circo, concretamente el llamado Nacional de Holanda, en la Feria de Abril de Sevilla de 1960. Allí nació una gran amistad con Canuto, otro payaso mítico que fue para todos ellos como un segundo padre. Este les llegó a coger tanto aprecio, que hasta se perdía la hora de la siesta para enseñarles nuevos trucos bajo el sofocante sol.

Cuando acabaron contrato, Carcellé les propuso hacer una corta tournée de un mes y medio en las islas Canarias enrolados en el Circo Español, siendo así testigos de la primera retirada de la gran Pinito del Oro. Después, el mismo Don Circuitos les contrató para el Quinto Festival Mundial del Circo en su Barcelona natal, al Coliseo dos Recreios en Lisboa y al Zoo-Circus de Suecia.
En este último circo tuvo lugar el incidente ya contado anteriormente por Pepe
Palacio en esta misma revista y entonces Carcellé envió a los Martini de vuelta
al Coliseo. Allí presentaban la entrada del Bar Automático y con la idea de
tener un ingreso adicional, los Martini fueron a negociar con la casa Coca-Cola
proponiéndoles hacer publicidad de la marca en el bar que utilizaban como
atrezzo. La propuesta fue del agrado de la dirección, pero esta prefirió que
hicieran publicidad de su nueva bebida, llamada Fanta. Fue curioso que unos
payasos llamados Martini hicieran publicidad de otra bebida. Entonces
encargaron al fotógrafo del circo que les sacara unas cuantas instantáneas y cuando este las tuvo reveladas quedaron con él para que se las entregara en el vestíbulo del circo. El fotógrafo apareció allí con dos sobres en las manos, en uno de ellos se podía leer Irmaos Martini y en el otro Fanta. Mientras esperaba que los payasos fueran a buscarle los sobres, apareció el director del Coliseo, el señor Covoès y este preguntó al fotógrafo por el contenido del sobre en el cual había escrito el nombre del refresco. Fue entonces cuando le explicó que hacían publicidad de la marca y que les había hecho unas fotos para que la empresa pudiera comprobar que realmente cumplían con su palabra. El director se enfadó de tal manera, que cuando Manolo y sus compañeros aparecieron allí abrió la caja de los truenos.
Finalmente les permitió hacer publicidad, seguramente en agradecimiento a la
idea, puesto que seis años después, cuando Manolo volvió a trabajar en el
Coliseo, este estaba lleno de carteles publicitarios. Parecía que la carrera de
los Martini iba a ser tan meteórica como corta, puesto que después de ganar el
Premio Nacional de Teatro de interpretación circense, trabajar en el Cirque d’Hiver de Paris y en el Circo Scott de Suecia, sus dos compañeros le comunicaron su intención de dejar el circo. La noticia dejó helado a Manolo, tanto que decidió permanecer en Suecia y alejarse por un tiempo del embrujo de la pista,ejerciendo su profesión de pastelero, compaginándola con la de cocinero.Pero el destino le tenía guardada una agradable sorpresa en Estocolmo. Una fría noche de enero de 1964 los Beatles daban un concierto y allí conoció a una joven sueca llamada Rose-Marie, que se convirtió desde aquel momento en su alma gemela. Cuando ambos volvieron de vacaciones a Barcelona en compañía de su hija Alicia sucedió algo inesperado. Los tres Martini se volvieron a unir para participar en una gala benéfica celebrada en la carpa del Circo Atlas en Barcelona. Pocos días después eran contratados de nuevo por Carcellé para tomar parte de la Olimpiada Mundial del Circo celebrada en las Navidades de 1965-66, compartiendo programa con los legendarios Andreu-Rivels. De allí fueron al Circo Price de Madrid y posteriormente empezaron la tournée por Cataluña enrolados en el Circo Royal de los hermanos Amorós-Silvestrini. Después de esta temporada Rino abandonó la formación, siendo sustituido por Carles Vidal, quien
debutó en la pista del Coliseo dos Recreios. Después de una tournée por
Marruecos con el circo de Ángel Cristo y hacer temporada en el Hungaria circos
de los Amorós-Silvestrini, Juanito dejó el trío, entrando en su lugar Loren
Massot. Manolo quería que los nuevos Martini igualaran en calidad a sus
predecesores, por lo que no dejaba de intentar perfeccionar al máximo su
trabajo. Como muestra un botón. Enrolados en el Circo Ruso, una noche en
Bilbao, después de la última función del día, los Martini estaban en el control intentando mejorar detalles de su trabajo, cuando pasaron por delante suyo Ángel Cristo y Renata, su primera esposa. Estos les contaron que iban al teatro a ver actuar a Luis Mariano. Dos horas más tarde, cuando volvieron al circo, la pareja se quedó sorprendida de encontrar a los payasos a oscuras, vestidos y maquillados discutiendo sobre su trabajo. Mientras todo esto sucedía sus respectivas esposas les esperaban en la caravana para cenar…

En 1971 realizaron una tournée por Austria enrolados Circo Rebernigg y a continuación por Alemania con el Circo Althoff. Por primera y única vez en toda su carrera Manolo se sorprendió de que el kilometraje de su vehículo fuera pagado en función de los kilómetros ferroviarios, puesto que al ser más rectos y por lo tanto más cortos que los de carretera suponían un ahorro para el empresario.Después de trabajar en dos circos estables (Cirque d’Hiver y Circo Krone) fueron contratados por el Cirque Sabine Rancy, donde presenció in situ como la elefanta Chiquita atacaba a Danny Renz ocasionándole graves heridas que acabaron con la vida del conocido domador.

En 1973 después de que los Rudy-LLata decidieran dejar el circo, José Llata empezó a dar voces para poder continuar en activo enrolándose en alguna de las formaciones ya existentes. En su búsqueda fue a hablar con Arturo Castilla y el empresario le dio como consejo que intentara enrolarse en los Martini.
Siguiendo su consejo Llata se acercó hasta Vic, lugar en el cual estaba instalado el Circo Continental de los Hermanos Amorós-Silvestrini y le propuso a Manolo incorporarse al grupo. Inicialmente la idea no le gustó mucho, puesto que en aquel momento Rose-Marie aparecía en la pista y cuatro payasos ya eran multitud. Finalmente decidió integrarlo al grupo, puesto que consideró que Llata era un artista consagrado, conocido en toda Europa y además un excelente músico. Pero la incorporación de un nuevo miembro obligaba a reestructurar el grupo, ya que Llata siempre había trabajado como segundo augusto y no era interesante tener a dos artistas interpretando el mismo papel. Por este motivo, al igual que sucedía con los Rudy-Llata, Loren adoptaría funciones de regisseur, vestido de esmoquin y a cara limpia. Pero este último no aceptó su nuevo estatus, puesto que consideró que Manolo lo había degradado. Desde ese momento nada fue igual que antes y el resentimiento hizo que sus relaciones se deterioraran hasta el extremo que años después Manolo decidió no volver a dirigirle la palabra.

En 1976, después de trabajar en varios circos del viejo continente, entre ellos el Krone estable en Munich y de participar en el Primer Festival Internacional de Circo de Montecarlo, llegó el momento en el que Manolo decidió abandonar el grupo que había creado. Pero poco antes de finalizar el contrato con el circo danés Benneweis sucedió algo imprevisto. Un representante francés llamado Carmine le propuso hacer unas galas de Navidad en Grenoble, pero entonces Manolo ya había anunciado a Llata su intención de dejar el grupo, por lo que propuso a su antiguo compañero Rino que fuera su carablanca. Además de hacer las galas a su vuelta a Barcelona empezaron a actuar en la sala Joy’s. El destino volvía a hacer de las suyas, puesto que un día Juanito se acercó y les propuso reverdecer viejos tiempos, pero actuando en salas de fiestas y con un nuevo enfoque, puesto que ahora actuarían sin maquillarse, adoptando el nombre de los Treses. La unión fue breve, continuando Juanito y Manolo como cómicos adoptando el nombre artístico de Totó Brothers. Pero al cabo de poco tiempo Manolo volvió a quedarse solo y con el nombre de Totó empezó a recorrer las salas de fiesta y discotecas, haciendo de humorista que explicaba chistes. Un año después su gran amigo August Santacana le propuso trabajar como payaso en la llamada Cuina de les Arts. Se trataba de un loable proyecto que buscaba la recuperación de las artes para-teatrales: el mimo, la magia y el clown. Manolo aceptó encantado, pero entonces necesitaba a otra persona que le pudiera dar la réplica. Después de meditar sobre ello encontró que la solución la tenía en su misma casa: su esposa Rose-Marie. Durante un tiempo actuaron con el nombre de Manolito Martini.Co. A veces volvían al formato de trío con el mismo August Santacana que les ayudaba en el papel de segundo augusto. Casi sin esperarlo Manolo volvió a ilusionarse de nuevo con el mundo del payaso, pero para mantener intacta su ilusión necesitaba el reto de plantear algo innovador y transgresor.
La idea de una pareja de payasos mixta era algo que rompía con los cánones
establecidos. De hecho hasta aquella fecha eran muy pocas las mujeres que
habían adoptado el papel de clownesa. Rose-Marie se presentaba a cara limpia,
con un frac rojo y un sombrero de copa, representando la autoridad y Manolo
siempre iba vestido de payaso. El contraste era demasiado grande, ya que ella
iba muy elegante, hasta el punto que una vez un niño le preguntó a ella, ¿y tú
qué haces, magia?

Entonces creyeron oportuno cambiar el planteamiento y Rose-Marie pasó a ser su hermana. Tradicionalmente los niños siempre han defendido al augusto delante del autoritario carablanca, pero con ellos sucedía lo contrario, ya que defendían a ella, debido a que Manolo era siempre un niño travieso que estropeaba todo aquello que su hermana hacía bien. En esa época hacían por televisión la conocida serie Pipi Calzaslargas y a Rose-Marie se le ocurrió que podía caracterizarse con algunos detalles del personaje televisivo, como las dos coletas y las pecas. Así empezaba el que sería el último y más largo proyecto de su vida: los hermanos Totó. Como anécdota final explicaré que ya trabajaron en un parque de atracciones, hasta que al cabo de poco tiempo su representante les comunicó que les habían despedido. Según argumentó el empresario, eran demasiado buenos y la gente sólo tenían ojos para ellos y se olvidaban de consumir bebidas y comida y por tanto no le interesaban…

Noticia.RAMÓN BECH

dimarts, 18 de maig del 2010

LES COLPORTEURS

El meu amic Ramon Bech, gran historiador del circ, m'autoritza a insertar aquest text sobre:

"LES COLPORTEURS por Ramon Bech

Las desgracias sirven de impulso a aquellas almas inquietas y creativas, para sobreponerse del golpe recibido y transformarlas en un proceso creativo. Hace seis años, una caída imposibilitó a Antoine Rigot, de volver a caminar encima del cable. Ahora sólo puede hacerlo en los sueños que poéticamente sirven para concluir el espectáculo, junto con su compañera Agathe Olivier. Mientras esto sucede, los otros seis jóvenes funambulistas observan la escena sentados entre los espectadores. Un simbolismo de unidad y de espíritu de equipo, propio de aquellos espectáculos que quieren ir un poco más allá, de la simple exhibición de habilidades, adentrándonos en un universo de sensibilidad. “Le fil sous la neige” es un espectáculo intimista, con elementos de gran técnica, algunos de ellos de gran dificultad: el salto mortal hacia atrás a poca altura del suelo, el caminar con tacones sobre el cable, dos giros consecutivos sobre sí mismo... o unos pasos caminando sobre las puntas, emulando a las clásicas bailarinas de ballet, muy bien introducido con la curiosa sonoridad procedente de una sierra... enumerar todos los ejercicios sería un complicado trabajo.

Si funambulistas de la talla de los Quirós y de los Vélez, han incorporado dos cables a diferente altura; los Coporteurs han ido mucho más allá, disponiendo siete cables a distintos niveles, que sirven, junto con sus respectivos cables de enganche, para que éstos realizan sobre los mismos mil y un ejercicios distintos. Entre los artistas destacan dos figuras de renombre: Julien Posada y Molly Saudek. Ambos han trabajado en circos de conocido prestigio. El primero en el Cirque du Soleil, Knie, Arlette Gruss y el Cirque d’Hiver de París; mientras que la segunda, hemos tenido recientemente la suerte de poderla ver actuar en el Festival Internacional de Circo de Budapest, después de pasar también por el Cirque du Soleil y el Big Apple Circus.

Si el Cirque du Soleil reinventó el circo, ...si Cavalia ha reinventado la relación del hombre con el caballo, es lógico decir que les Colporteurs han renovado la disciplina del funambulismo. Por ello, creo que “Le fil sous la neige” pasará a la historia del circo contemporáneo. Uno de los mejores elogios que pueden hacerse de un espectáculo, es que no querrías que nunca terminara y en el caso de que lo hiciera, te gustaría volver a entrar para presenciarlo unas cuantas veces más.

No os perdais la oportunitat que el Mercat de les Flors os ofrece de poder contemplarlo. ¡Sólo hasta el 23 de mayo!"