dissabte, 24 de gener de 2009

GITA MORELLY

El 7 de setembre de 2007 vaig incloure com a post les meves col·laboracions a la revista Circo, editada i escrita pel meu pare Jordi Elias. Incloïa la següent datada el 1-12-1961 quan jo tenia 11 anys. En ella menciono o faig crònica del programa del Circo Americano (res a veure amb el circ que en la actualitat porta el mateix nom). El programa incorporava la participació d’una contorsionista de nom Gitta Morelly. El seu fill Christian em fa saber (i jo ho llegeixo amb un any llarg de retard, perdona Christian, no estic acostumat a rebre comentaris als meus escrits i no he près el costum de cercar-los) que no entén com jo puc haver vist sa mare si ja està retirada. La resposta em sembla simple: la vaig veure el 1961, com podeu tornar a llegir. També he cercat els articles de premsa dels meus germans i meu pare que la mencionen.

Us invito a llegir el 29-12-1960, prodigiós l’article, prodigiosa l’artista.

I finalment menciono articles de la revista Circo, consultables al web de la Diputació de Barcelona. No incloc les mencions dels dos llibres importants de Jordi Elias: Diálogos en el circo i 10 anys de circ. Tant de bó en Christian em llegís i ens expliqués més coses sobre la seva mare.



1-12-1961 Cinco hermanos van al circo
Este año el Circo Americano no me gustó tanto como otras veces. Otras veces salía admirado y este año he salido como quien sale de un sitio donde va con frecuencia.Los números que más me gustaron fueron tres: los Renz, porque tienen un número de mucho mérito y hacen ejercicios peligrosísimos, como por ejemplo la voltereta saltando por encima de una persona. Los barristas hacen el número con una ligereza y seguridad que encanta y las Mascotts son una jóvenes equilibristas que me gustaron porque hacían equilibrios muy difíciles.También me gustaron: la malabarista en el alambre porque hacía rodar muchos aros a la vez, la contorsionista Gitta Morelly a pesar de que hacía lo mismo que el año pasado en el Festival Mundial; el número de la transformista porque aún cuando no es número propiamente de circo no lo había visto nunca, y el de los osos blancos porque hacían toda clase de ejercicios como bajar por el tobogán y columpiarse.
El número que no me gustó fue el de los payasos, por cuanto Emy, Goty y Cañamón no hacían cosas de payasos
El número de Búffalo Bill encontré que era un cuento, aun cuando él hacía ejercicios de puntería y otros subían por la cuerda de todas las maneras posibles.

Christian dijo...
Buenas, estoy un poco confundido, he visto que pones que viste la actuación de la contorsionista gitta morelly, pero gitta morelly es mi madre y hace tiempo que dejó la profesión :D
28 de octubre de 2007 7:10

28-12-1960 EL MUNDO DEPORTIVO

DOS CIRCOS A LA VEZ

Presentación del Nazionale dell’Italia y del Festival Mundial 1960

El pasado sábado, en función de tarde, se presentaron en nuestra ciudad dos circos: el Nazionale dell’Italia, en la plaza Monumental y el Festival Mundial 1960, en la Palacio de Deportes de Montjuich. Las fiestas navideñas barcelonesas, pues, quedarán este año subrayadas por el circo. Popularmente, el circo será el espectáculo más destacado de los últimos días del año y principios de 1961.
En la Monumental se presentó una compañía bien estructurada, a base de circo clásico: leones, un imitador de Tarzán, volteo a caballo, icarios, perchistas, elefantes, acróbatas en la cama elástica, piramidistas a caballo, caballos en libertad. Figuran en el programa, además, dos números ya conocidos de los barceloneses: Joy Kay, con su caja de las sorpresas y Zavatta, el vagabundo de la cuerda floja, ambos de gran éxito, los 5 Paolos, payasos muy dinámicos, de excelente escuela. Gloria-Argos, notables equilibristas con la muchacha haciendo de portora, y los Contis, trapecistas volantes de muy buen ver, además de los Di Lallo, augustos de “soirée”. Un programa lleno de alicientes, alegre y variado, y con el dinamismo propio de todas las organizaciones de la empresa Feijoo-Castilla.
El Festival Mundial es de los mejores que ha presentado en nuestra ciudad don Juan Carcellé. La primera parte está llena de animación, a veces actuando tres números simultáneamente. Después de un gran desfile con caballos y muchachas, hay un triple número chino: de equilibrios, acrobacia e ilusionismo; cabras y ponnies en libertad y luego caballos; Zorzan, vagabundo en la cuerda floja; indios y cowboys llenando el ancho recinto y actuando simultáneamente en las tres pistas; los icarios Sandra, notabilísimos; un número de focas; los ciclistas Four Kant, de mucho mérito. Termina la parte con un número de relumbrón: los trapecistas volantes Pierre Alizée, uno de los mejores del mundo en la actualidad.
La segunda parte contiene varios números muy importantes: el tigre a caballo, de Harri Bed; los siete leones machos presentados por un joven domador alemán, la contorsionista Gitta Morelly, los payasos españoles Martini, una gratísima revelación; los caballos fluorescentes, de Elly Strassburger, y los 2 Zoppé, equilibristas en la escalera libre en lo alto de la cúpula del local. Las pausas entre los números, aún, están llenadas por los augustos de “soirée”, muchos mejores que en años anteriores, por gimnastas y por Dibelmont, el hombre-mono. Un programa de gran categoría.

JORGE ELIAS

28-12-1960 EL MUNDO
29-12-1960 EL MUNDO




29-12-1960 EL MUNDO DEPORTIVO

EL CIRCO ACTUALIZADO

Gitta Morelly, contorsionista
En el programa del Festival Mundial


Gitta Morelly, rubia y jovencísima, auténticamente una adolescente, es una contorsionista prodigiosa. Encuadrada en el programa del Festival Mundial 1960, resulta uno de los números fuertes, una de las muchas atracciones de la compañía.
Actua sobre una mesa y sólo al empezar ya acredita su plena aptitud para la contorsión. Con la mayor facilidad, hace un ovillo con su cuerpo, en contorsión hacia atrás, hasta colocar los pies por debajo de los sobacos. Dibujando, pues, un círculo, apoyada por el vientre, echa a leer alegremente el periódico sin acusar molestia y, menos, el esfuerzo.
Puesta de manos, en equilibrio, otra contorsión hacia atrás. Los pies llegan ahora a la altura de la cara y hacen como que la enmarcaran, la puntas juntadas bajo el mentón. Ahora coloca los antebrazos en el suelo y las plantas de los pies van sobre la cabeza, siempre el cuerpo dibujando un círculo perfecto.
En el suelo, otro equilibrio de manos y, abriendo las piernas, formando con ellas una sola línea horizontal, lo que es designado como una espacada.
Otra vez sobre la mesa, Gitta lleva un estilete en la boca. Se contorsiona de nuevo hacia atrás y pincha a una manzana con el estilete, manzana instalada a nivel de los pies.
Ahora tiene dos copas repletas de licor. La bandeja, provista de un pedestal, va en equilibrio sobre su frente. Peldaño a peldaño, sube por una escalera hasta situarse en una alta plataforma. Toca el turno entonces a la contorsión lenta, peligrosa, y las gotas no vertiendo ni una sola gota. Echada hacia atrás, la cabeza ha llegado ya a nivel de los pies. Se desliza entonces por la mesa hasta quedar completamente tendida y no dejando de llevar la bandeja en equilibrio sobre la frente. Ahora el recorrido contrario: la cabeza acercada de nuevo a los pies, levantando lento, procurando no verter el contenido de las copas, y finalmente de pie, erecta. Gitta bien merece un premio y así, además de los aplausos, consume el contenido de las copitas después de brindar gentilmente por todos.

JORDI ELIAS


Revista Circo número 43 del 1-2-1961 pàgina 7 escrit per Jordi Elias

Publicat a la revista Circo del

1-2-1961 Cinco hermanos van al circo

El Festival Mundial de Circo me gustó mucho bastante. Los numeros que más me gustaron fueron el de los 2 Zoppé, en la balanza, a pesar de que me hicieron sufrir mucho; el de los icarios Samira con el benjamín; el de los payasos musicales Martini, porque decían cosas muy graciosas, y el de la contorsionista por hacer ella cosas muy difíciles. Me gustó también la curiosidad del tigre montado encima de un caballo, pero me cansó mucho. También se me hizo pesado el número de las focas, aun cuando me gustó. Los gimnastas también me gustaron.

JOAQUIN ELIAS

El Festival me gustó. El número que más me gustó fue el de los trapecistas volantes Pierre Alizée. Gitta Morelly y los 2 Zoppé me agradaron. Fueron de mi gusto los Hermanos Martini con sus trucos de humor, Zorzan sobre la maroma y el tigre a caballo, aun cuando este último fue un poco lento.

JOSE ELIAS

Hubo números en el Festival que no me gustaron nada y otros que me gustaron mucho.
Los números que no me gustaron nada fueron el de las focas, el de los leones y el del tigre. Eran demasiado lentos. Tampoco fue de mi agrado que por dos veces trabajaran tres números simultaneamente.
Los números que más me gustaron fueron el de los ícaros Samira, el de Gitta Morelly, el de Pierre Alizée y el de los Martini. Los Samira, con los pies hacia arriba, se pasaban a uno de los artistas, mientas éste hacía piruetas. Los payasos Martini me gustaron mucho por ser originales en algunas cosas y porque hacían reír.
También me llamaron la atención los 2 Zoppé, que trabajaban a treinta metros de altura, en peligro.

MARIA ROSA ELIAS

El Festival Mundial de este año llevaba un buen programa, pero a mí uno me gustó mucho debido a que en algunos números había tres pistas a la vez y a que otros números se desarrollaban con mucha lentitud.
Me gustaron mucho Pierre Alizée, la contorsionista Gitta Morelli y los payasos Martini.
Los Pierre Alizée son cuatro trapecistas volantes que hacen ejercicios dificilísimos con mucha seguridad. La contornionista es una joven muy bonita que se dobla de manera inimaginable. Los Martini son unos jóvenes payasos a los que ya había visto y que aún cuando su número fue corto, tuvieron tiempo para hacernos reír a gusto.
También me gustaron otros números, como los cuatro persas icaros, el maromista cómico Zorzan, los ciclistas Four Kent y los Zoppé, con su escalera libre, pero éstos me hicieron sufrir.
Los leones, el tigre que monta a caballo y las focas, aun cuando estaban bien, eran demasiado lentos, por lo que no me agradaron.

INMACULADA ELIAS




A pesar de que en el Festival Mundial del Circo había números buenos, el espectáculo en sí no me gustó, ya que tuvo lugar en un local muy grande, el Palacio de los Deportes, y esto dio lugar a que al contemplar la función uno no se diera cuenta de que estaba en un circo.
Como he dicho, los números del programa eran, en general, buenos, pudiéndose destacar el de trapecios volantes, presentado por Pierre Alizée y sus águilas humanas, los hermanos Martini, payasos que hacían reír con entradas propias y no con chistes grotescos y de mal gusto, los ciclistas equilibristas The Four Kent, el compuesto por un tigre, un caballo y dos perros, que era original, la contorsionista Gitta Morelly, que a pesar de que no hacía ejercicios muy difíciles, poseía gracia y elegancia, y los 2 Zoppe, cuyos ejercicios por ser a mucha altura, resultaban muy peligrosos.
Hubo algunos números que se me hicieron pesados, como el de leones y el de focas.

MARIA ANGELES ELIAS


6-2-1961 EL MUNDO DEPORTIVO

TEMAS DE CIRCO

LOS MARTINI EN PORTUGAL
Actúan en el Coliseo dos Recreios de Lisboa

Una vez terminado el Festival que se celebró en el Palacio de los Deportes de Montjuich, una parte de la compañía se trasladó a Portugal para actuar en el Coliseo dos Recreios de Lisboa. Formaban la expedición: los volantes Pierre Alizée, los icarios Samiza, la contorsionista Gitta Morelly, el funámbulo Zorzan, los acróbatas Chen-Tu-Ching. También participaron en el grupo los payasos Martini.
En Lisboa se unieron a la compañía los patinadores italianos Sergio, los trapecistas Larible, los chimpancés de Pilade Cristiani, los malabaristas Troia y los ciclistas Nory. Hubo también algunos artistas portugueses; los augustos de “soirée” capitaneados por el popular Luciano y los payasos Elisabeth’s.
“Como usted ya sabe”, los escriben los Martini, “el Coliseo dos Recreios es el “papu”. Todos cuentan, todos dicen y, la verdad, no es para tanto. Salimos un poco cohibidos por la leyenda. Pero al iniciar nuestro trabajo, sin darnos cuenta, nos fuimos enconando a nosotros mismos. Total: que desarrollamos la entrada con toda normalidad. Al final, tocamos nuestro habitual pasodoble. Gustó tanto que tuvimos que repetir, y así hasta dos veces más. Rara es la función en que solo interpretamos dos piezas. Por lo general son tres”.
“En el mismo programa” dicen también los Martini, figuran los Elisabeth’s portugueses. Ellos van en la segunda parte. La diferencia entre su trabajo y el nuestro ya puede suponerla. Nosotros, entrada y ellos blagas y chistes”.
Los Martini, pues, han actuado ya en el extranjero. Hace un año solo contaban con un propósito: el de abandonar la doble actividad (la civil y la artística) y dedicarse de pleno a su vocación de payasos. Desorientados y llenos de expectación, estaban a lo que saliera, dispuestos si fuera necesario a la espera. En último término continuarían actuando en el Pueblo Español de Montjuich, en las primeras comuniones y en las salas cinematográficas que quieran cobijarlos.
Pero la espera no ha sido necesaria. Conocido el propósito de dedicarse al circo por entero, los Martini tuvieron, para la temporada, contrato. La temporada, luego, se alargó con la oferta que les pasara don Juan Carcellé y el Palacio de los Deportes de nuestra ciudad. Y no ha faltado aún el apéndice: el Coliseo dos Recreios de Lisboa.
Los Martini, empezando, teniendo el más viejo de ellos veintisiete años de edad, han puesto en vigor la vieja frase famosa: “veni, vidi, vinci”.

JORGE ELIAS
6-2-1961 EL MUNDO DEPORTIVO

1-6-1961 Revista Circo número 45 pàgina 3 escrit per Jordi Elias i Campins




1-12-1961 Cinco hermanos van al circo

Este año el Circo Americano no me gustó tanto como otras veces. Otras veces salía admirado y este año he salido como quien sale de un sitio donde va con frecuencia.
Los números que más me gustaron fueron tres: los Renz, porque tienen un número de mucho mérito y hacen ejercicios peligrosísimos, como por ejemplo la voltereta saltando por encima de una persona. Los barristas hacen el número con una ligereza y seguridad que encanta y las Mascotts son unas jóvenes equilibristas que me gustaron porque hacían equilibrios muy difíciles.
También me gustaron: la malabarista en el alambre porque hacía rodar muchos aros a la vez, la contorsionista Gitta Morelly a pesar de que hacía lo mismo que el año pasado en el Festival Mundial; el número de la transformista porque aún cuando no es número propiamente de circo no lo había visto nunca, y el de los osos blancos porque hacían toda clase de ejercicios como bajar por el tobogán y columpiarse.
El número que no me gustó fue el de los payasos, por cuanto Emy, Goty y Cañamón no hacían cosas de payasos.
El número de Búffalo Bill encontré que era un cuento, aun cuando él hacía ejercicios de puntería y otros subían por la cuerda de todas las maneras posibles.

JOAQUIN ELIAS

El Circo Americano me gustó aun cuando encontré que había pocos números en comparación con otros años. Los que me gustaron más fueron el de las Mascotts, las cuales lo hacían muy bien, aún cuando el número era bastante corto, y el de los Renz. Me agradaron también los 3 Hermanos Marx. Los payasos no estaban del todo mal. Algunos de sus chistes tenían gracia, aún cuando había otros que no entendí.
La transformista me gustó, pero encontré que no era de circo.
Buffalo Bill también me agradó, sobre todo su puntería.
Los que no me gustaron fueron los caballos con sus jinetes vestidos de romanos y el elefante barbero.

JOSE ELIAS

El Circo Americano nos ofreció un programa bastante bueno en general. El número de las hermanas Mascotts con sus equilibrios de cabeza contra cabeza fue el que me gustó más. A los barristas, que imitaban a unos artistas de cine, también los encontré muy buenos. El último número del programa, el de los funámbulos, me impresionó por la elegancia del conjunto y por el gran mérito de los ejercicios. A los osos los encontré originales y su número es el que más me ha gustado entre todos los de osos que he visto. Los hombres del Oeste, sobre todo, Buffalo Bill, me llamaron también la atención.
A los augustos de “soirée” los encontré muy poco originales.
Un fallo técnico fue el de los micrófonos. Dejaban oir muy mal todo lo que decían los locutores. Como los locutores tenían acento extranjero, aún entendimos menos lo que nos decían.
MARIA ROSA ELIAS

Al igual que todos los años, asistí a una de las funciones del Circo Americano y como siempre ví un programa muy vistoso y completo.
Hubo algunos números que me gustaron mucho, como el de los barristas Marx, el de la contorsionista Gitta Morelly, el de las hermanas Mascotts, las cuales realizan lo casi imposible en equilibrios, el de los siete funámbulos Renz y el de Miss Julieta, una trapecista muy atrevida.
Los payasos no eran originales, pero nos hicieron reír un rato contando chistes.
En cuanto a animales me gustaron el número de los tigres y el de los osos por lo preciosos que eran los ejemplares. También me llamó la atención por su vistosidad el número del Oeste, con el ataque y la diligencia y la paz entre indios y blancos y sobre todo me dejó boquiabierta la puntería de Buffalo Bill.
En conjunto, un programa muy alegre y entretenido.

INMACULADA ELIAS

El Circo Americano presentó como siempre un magnífico programa, lleno de vida y con números de mucha calidad. Los números de sucedían con mucha rapidez, dando al espectáculo una sensación de continuidad que contribuía mucho a hacer el programa agradable.
Para mi gusto, los números mejores no fueron solamente los de de más alta calidad, sino los que resultaron más agradables, amenos y llenos de gracia y de vitalidad, como ocurre con el de la alambrista Gipsy Bouglione, con el de los osos y el de la contorsionista Gitta Morelly, todos los cuales, sin ser excepcionales, eran estupendos.
Los 7 Renz y las Mascotts presentaron números muy bienos, pero no puede decirse lo mismo de los payasos, los cuales se limitaban casi exclusivamente a contar chistes.
La parte de fantasía, tan característica del Circo Americano, además de estar formada por los desfiles y la presentación fastuosa, la constituía un espectáculo del oeste a cargo de la troupe de Buffalo Bill.
Los otros números eran también de categoría, formando en conjunto un buen programa.
MARIA DE LOS ANGELES ELIAS

4 comentaris:

natalia ha dit...

Hola,soy Natalia Chen. Me ha gustado leer esta pagina, de los artistas veteranos de circo.Y he visto que esta la trupe, CHEN-TU-CHING, que era formada por mi abuelo mi padre y mis tios. Y eran unos grandes artistas,por eso tambien estuvieron trabajando en casi toda Europa y de Africa. Lamentablemente nunca llegué a conozer a mi abuelo. El se fué al cielo antes de yo nacer,y es una gran pena, porque el adoraba a los niños y era una buena persona con todos. Naturalmente que esto me lo dijeron mis padres y todas las personas que conocieron a mi abuelo. Por eso estoy contenta de haber encontrado el nombre de mi familia en vuestros escritos. Agradecida y estimados saludos. Natalia Chen.

wioris ha dit...

grazie per aver ricordato la mia famiglia zorzan.io sono la figlia di Orlando zorzan los payasos musical.saludos . Samanta zorzan

quim elias ha dit...

CONOCES LA LISTA DE ARTÍCULOS ESCRITOS POR MI PADRE? TE INTERESARÍAN? EN ELLOS SIEMPRE HABLA DE LOS CHEN-TU-CHING

SALUDOS

QUIM ELIAS

quim elias ha dit...

CONOCES LA LISTA DE ARTÍCULOS DE MI PADRE JORDI ELIAS? EN ELLOS HABLA SIEMPRE DE LOS ZORZAN.

QUIM ELIAS