dissabte, 28 de febrer de 2009

www.tallerdemarionetas.org febrer 2009

Durante sus treinta años de carrera cómo titiritero y marionetista, Pepe Otal, dio vida a muchos espectáculos provocadores y polémicos, líricos y poéticos a la vez.
Las marionetas fueron por él no sólo una filosofía de vida sino un pretexto para filosofar sobre ella, un medio para expresar inquietudes sobre el ser humano.
En 1977 construyó su primera marioneta: Petruska, versión rusa del personaje de Polichinela.
Los años entre 1975 y 1979 fueron decisivos para él y el Grupo-taller de Marionetas: movidos por una raíz reivindicativa, social y política, llevaron a escena cinco espectáculos. La gran innovación aportada por este grupo consistió en el acercamiento al público adulto del teatro de marionetas fuera de las salas.
Nació así, en 1976, el “Circo loco de las marionetas” , el circo más pequeño del universo con sus personajes arriesgados y funciones improbables; con sus más de 3000 representaciones este circo sigue siendo un importante referente dentro de la obra de Pepe Otal.
En 1983 llegó la hora del “Apocalipsis según San Juan”, creación controvertida que sufrió censura en España y que se pudo estrenar sólo en locales cerrados; todo y así recibió el premio al mejor espectáculo para adultos, otorgado por un jurado inter-europeo al año siguiente.
Al Apocalipsis siguió el montaje de “El Gran Teatro del Mundo” (1985), un auto sacramental realizado con objetos, adaptación de la versión de Calderón, con referencias al trabajo del poeta Hofmannsthal.
Titiritero e investigador, Pepe encontró inspiración no sólo en el teatro sino también en los cómics: el “Makoki Chow” (1988) del homónimo protagonista de Gallardo y Mediavilla, cuenta las aventuras de un personaje enloquecido, expresión de la contracultura emergente de los años de la transición española.
Más allá de la obra de Colodi en “Cuento de madera” (1990) Pepe supo abarcar una reflexión sutil sobre el suicidio con el pretexto de contar la historia de Pinocho y de su creador, utilizando la técnica del hilo junto a la de objetos.
Gran amante de la Opera y de la música clásica, demostró su destreza i sabiduría titiritera con la creación de una trilogía lírica impresionante: el “Rigoletto” (1996/97) versión de la opera de Giuseppe Verdi para títere de guante, el “Holandés errante” (1998 – puppis italianos) acompañado por las exquisitas notas de Wagner y el “Don Giovanni post-mortem” con la versión imprevisible de Mozart de la misma obra. Con este proyecto se cierra un ciclo importante en el cual podemos apreciar la virtud polifacética de este artista ya que él fue simbólicamente tanto el jorobado burlado cómo el marinero errante y sin duda alguna la quinta esencia del gran seductor.
En 2002 repitió la experiencia operística dando vida a las gestas del impávido "Tenorio" , esta vez trasponiendo la obra de Zorrilla a un espectáculo con marionetas manipuladas a la vista.
Su última proeza artística data de 2005 con la realización de la "Divina Commedia" dantesca, un ejemplo magistral de adaptación de una obra en verso a teatro de figuras.
Juntamente construye su última marioneta en 2005, el payaso "Ramper" pero que no pudo terminar.